El presente artículo fue escrito por Arianna Tanca, Coordinadora Local de Estudiantes por la Libertad Ecuador.

Populismo bicicleta

Existen dos cosas que adoro: la libertad y el deporte. Y no hay nada mejor cuando esas dos cosas se juntan para hacernos la vida mejor. Este es el caso de World Bicycle Relief , una fundación dedicada a promover la educación en África a través del deporte. Esta es solo una muestra de cómo la sociedad civil es tan eficiente como el Estado para resolver los problemas que nos aquejan. En efecto, debemos buscar menos Estado y más libertad para todos.

El virus del populismo ha calado en la sociedad. Este ha sido el punto en común para muchos partidos, de izquierda, derecha, arriba, abajo y del centro. Todos ellos prometen muchas cosas -con dinero ajeno- para hacer propuestas que son más emocionales que efectivas, para así llegar al poder. Y esto surge por la mala costumbre de pensar que atrás de cada necesidad hay un derecho, y que el Estado debe de intervenir para solucionarlo. Esto ha pasado desde la educación, la salud y el trabajo hasta las pensiones de los jubilados. Se ha llegado al extremo de pensar que sin el Estado, las personas no tuvieran educación, salud o pensiones.

Es suficiente recordar las declaraciones de Maduro hace un par de semanas diciendo que “el pueblo le falló en las elecciones” y que eso condicionaría los programas sociales. Esto nos muestra el lado oscuro de pedir más derechos y dejar a los gobernantes velar por las necesidades sociales. Los políticos muchas veces se olvidan del rol importantísimo que cumple la sociedad civil, y que el puesto que ellos realmente ocupan es subsidiario.

A los liberales nos suelen asociar únicamente con las industrias, el dinero y el comercio. Y si bien estos son aspectos importantes para el desarrollo y la prosperidad, hay otro pilar fundamental: la cooperación pacífica entre individuos. Existen un sinnúmero de organizaciones sociales que se dedican a cubrir las tan aclamadas “desigualdades sociales” por su propia cuenta. Por ejemplo, en el deporte hay dos casos estelares: el ya mencionado World Bicycle Relief y la Challenged Athletes Foundation, que permite que atletas con discapacidades participen en eventos deportivos (que incluso completan triatlones de larga distancia como un Ironman con la ayuda de toda la comunidad). Otro ejemplo son las escuelas de $1 a la semana en Nairobi, que surgen a partir de la ineficiencia del sector público para proveer educación. Y así como estas, existen muchísimas iniciativas a nivel mundial -quisiera nombrarlas aquí pero me tomaría una eternidad enlistarlas- que atienden distintas causas o necesidades de la sociedad por iniciativa propia.

Es un error pensar que una sociedad libre es sinónimo de miseria y pobreza porque Papá Estado no interviene. Más bien, lo que los liberales proponemos y promovemos es este tipo de cooperación pacífica entre los ciudadanos. Lo que deseamos, en realidad, es una comunidad donde seamos nosotros los protagonistas y no el Estado. Una sociedad en la que no le delegamos la responsabilidad moral al Gobierno de atender la pobreza, la salud, la educación o las pensiones, porque creemos que la auténtica solidaridad es siempre voluntaria y que las iniciativas ciudadanas son más eficientes para hacerlo. No hay que dejar que la solución a los problemas sociales esté sujeta a la benevolencia y cálculo del político de turno. Por eso, los invito a involucrarse en cualquier iniciativa de su gusto que atienda la causa que más les guste.

 

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